
¡Qué lindo que estas! Sos un caramelo. Te veo en la cancha y me vuelvo loca. Todas las cosas que me gustan tienen tu cara y espero a los domingos, para verte en la cancha otra vez. Mi bomboncito. Qué excitante que estas, tendrías que saberlo. Esa cola es la manzana más buscada, y esos tubos, el alimento de mi creación. Quisiera arrancarte un día y morirme en la cancha con vos. O quizas en el country.
Han pasado 6 meses, asumiste las cosas. Hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo. Una especie de Calderonosis, lo dijo mi psicóloga. Le haría bien a la terapia alejarme un tiempo. Unos 38 años.
¿Cómo estas querido? Tengo esposo, hijos. De vez en cuando hablo con él y sólo hablo de vos. No es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café y soñar un poco. Y tal vez abajo.
Ha pasado mi hora. ¿Quién robó mis años? Cambio a toda esta familia por un segundo con vos. Si te veo ahora, aunque termine en un auspicio, tomo una pelota y juego a un picadito con vos.