Latidos que enmudecen proclaman el silencio de mi ley.Ya nada me ilumina,se cierran las ventanas por mi ley.Y aunque siempre haya que persistir me es difícil resistir.Sirenas que ensordecen anuncian la llegada de mi ley.Los niños se resignan,la noche fría cala por mi ley y aunque intente pretender no ver,lamentado estoy aquí.Horas y horas sin poder gritar.Por más que trato más me cuesta hoy.Legados de tristeza dejaron los vestigios de mi ley y ahora sólo espero construir la confianza que perdí.Horas y horas sin poder gritar.Por más que trato más me cuesta hoy.