
Los cíclopes de acuerdo a la mitología griega eran gigantes de un solo ojo en medio de la frente. Se los consideraba hóstiles y de naturaleza maléfica. Algunos de ellos, personificaban fenómenos atmosféricos: la tempestad, el trueno, el rayo y otros eran constructores a los que se les atribuían algunos sectores de los palaciones helénicos.
Según otras fuentes, los cíclopes eran ayudantes de Hefesto, dios del fuego y protector de la metalurgia.
El poeta Hesíodo nos dice que había tres hijos de Urano y Gea, y que eran ellos los que forjaban los rayos de Zeus; estos Cíclopes mueren en manos de Apolo, por la muerte de Asclepios.