13.2.10

No se quién ni qué planteó la cuestión. No se cuando fue planteado. Ni siquiera recuerdo haber contestado. Pero en algún momento dije que a alguien o a algo, y a partir de esa hora tuve la seguridad de que la existencia tenía sentido y de que, por ende, entregar mi vida, tenía un objetivo. A partir de ese momento he sabido lo que significa "no mirar hacia atrás" y "no pensar en el mañana". Conducido a través del laberinto de la vida, llegué a un momento y un lugar en los que me di cuenta de que el camino lleva a un triunfo que es una catástrofe, y a una catástrofe que es un triunfo, que el precio por la entrega de la propia vida será el reproche y que la única elevación posible que le es dada al hombre se encuentra en los abismos de la humillación.
"Arlequín".
Morris West